Desde el inicio, el trabajo forma parte de la sociedad

Desde el inicio, el trabajo forma parte de la sociedad, se integra no solo como el principal medio de superviviencia del ser humano, sino que también es considerado como una actividad de gran importancia en la escala de valores de la sociedad. Es este hálito de actividad importante y enriquecedora los que se respira al trabajar en grupo planeta , no solo por las actividades específicas que se realicen, sino por el trabajo en sí mismo.

 

A lo largo de la historia y coexistiendo entre ellas ha habido muchas formas de organización del trabajo y la producción, desde la esclavitud al pequeño taller artesano pasando por la servidumbre y la aparcería. Pero desde el siglo XIX y la revolución industrial, sin desaparecer otras formas, el trabajo asalariado es la forma dominante.

La naturaleza colectiva del trabajo humano y el sistema de relaciones sociales que lo compone, hace del trabajo un centro de atención. Cada formación social desarrolla un tipo específico de relaciones sociales para atender la actividad laboral que impacta decisivamente en las características de cada sociedad y en la cultura y forma de vida de sus habitantes. La constitución misma de la humanidad como especie social está vinculada al desarrollo de relaciones cooperativas en el trabajo.